NUESTROS PERSONAJES - HUGO BUZZO > ABR 25   

Comenzamos con un espacio dedicado a conversar con personas que, con un su dedicación, compromiso y amor por el partido, se transformaron en "queridísimos personajes" de nuestra UCR Tandil.
Hoy nos sentamos a charlar con Hugo Buzzo, secretario administrativo del Comité Radical Tandil desde febrero de 1999.

- ¿Cómo comenzó tu interés por la política?
Nací en una familia radical, mi papá fue un militante radical y con participación en política. Lo que recuerdo, cuando era chico y gobernaba Perón, era que se vivían reuniones complicadas en los comités, porque había una fuerte resistencia entre el radicalismo y el peronismo, en la década del '50. Me quedó muy grabado el levantamiento del General Menéndez contra el General Perón en el año 1951, que en ese momento suspendieron las clases. Allí comenzó mi interés por la política, además en mi casa se hablaba mucho de política.

-¿Cuándo y cómo empezó tu relación con el partido?
Comencé a militar en el partido a los 15 años, a finales de la década del '50. Acompañaba a mi papá a algunos actos, a veces me traía al comité, fui tomando conocimiento de la política en general y a partir de allí comencé a quedarme y algunos de los chicos que ya militaban y venían al Comité me invitaron a participar con ellos en la actividad política. En una elección, en 1957, de convencionales nacionales que ganó la UCR del Pueblo a la UCR Intransigente. Trabajamos durante la campaña, pegando papeles, repartiendo folletos. Además con un camioncito que tenía unas bocinas y un equipo que andaba a batería, publicitábamos los actos que hacíamos, ya que en ese momento Tandil no tenía medios de comunicación, entonces recorríamos toda la ciudad anunciando el acto. En ese momento no había mucha participación de jóvenes, la vida del comité era distinta a la de hoy, no tenía mucha vida social. La actividad se restringía a la reunión política y de mayores. Por eso, recién cuando cumplí 18 años me afilié al partido y comencé a actuar en la juventud radical, en ese momento no teníamos estabilidad política y se sucedían los golpes.

-¿Cómo era militar en épocas tan difíciles?
Complicado, en 1966 cuando Onganía derroca al Presidente Illia se suspende toda la actividad política y se clausuran todos los comités. Teníamos reuniones con los correligionarios en las casas de los militantes radicales que la ofrecían, como "Chelo" Tangorra y Carlos Alberto Mercader. También teníamos reuniones en la quinta sección electoral, en una estación de servicio de Las Armas y campos de la zona de Ayacucho. Eran reuniones clandestinas, teníamos que estar atentos y comunicados, ver cómo actuaba la policía, por eso cuando teníamos información de que sabían que nos íbamos a reunir, cambiábamos de lugar. Cuando nos juntábamos en un campo, poníamos en la tranquera una bandera Argentina, de forma de que todos los correligionarios supieran que la reunión se hacía en ese lugar. A esos mitins venía Ricardo Balbín, Arturo Illia, Anselmo Marini, que había sido Gobernador, el Dr. Zabala Ortíz, entre otros.

-¿Cuál era el clima que reinaba en esas reuniones?
Esas reuniones se vivían con cierto nerviosismo, con cierta tensión, generada por el contexto de violencia y censura. Estábamos atentos al accionar de la policía, ya que cuando aparecían lo hacían con la intención de interrumpir y de detenerte. Por suerte nunca viví una situación muy límite en este sentido; sí en una oportunidad en un acto en Miramar con el Dr. Illia en donde apareció la policía y hubo una fuerte resistencia de los radicales, incluso hubo peleas cuerpo a cuerpo.

-¿Sobre qué temas trabajaban?
Durante esas reuniones evaluábamos la situación política y económica del país y buscábamos medios para lograr preponderancia y poder establecer reuniones con sectores de otros partidos políticos para tener una salida democrática y electoral.
¿Qué roles desempeñaste dentro del partido?
En el año 1973 colaboré con el Dr. Mercader y fui electo miembro de la Comisión Directiva del Partido en 1974. A nivel local fui Secretario del Comité en asuntos electorales dentro de la Comisión Directiva, que se prorroga hasta 1983, ya que en 1976 cuando se debía realizar la renovación hay un nuevo golpe de Estado y se prohíbe toda actividad política y partidaria. Hasta 1983 volvimos a trabajar en la clandestinidad, repitiendo las formas de participación política de los años 70.
En 1983, elegimos a Américo Reinoso como candidato a Intendente y cuando se constituye la lista de concejales me ofrecen estar en quinto lugar. Con el triunfo del radicalismo fui electo concejal por dos años. En ese período pido licencia en el Banco Provincia, donde yo trabajaba, para poder desarrollarme en la función legislativa. Y además en aquel momento me tocaba presentar a los oradores del partido en los actos políticos; tuve la posibilidad de presentar a Ricardo Balbín, Raúl Alfonsín, Arturo Illia, Carlos Perete, Juan Carlos Pugliese y Fernando De la Rúa. Hacía el trabajo de locutor sin serlo. Daba apertura en actos numerosos.

-¿Cómo fue esa experiencia como concejal?
La experiencia como concejal fue complicada, fueron dos años difíciles, ya que había mucha gente con la que no nos conocíamos, se había roto la continuidad de 25 años trabajando con los mismos correligionarios, en ese momento ingresó mucha gente nueva al radicalismo. A su vez teníamos una oposición muy cerrada del peronismo, que estaba dolida por haber perdido en las elecciones. Ellos mantenían una fuerte oposición hacía el Presidente Alfonsín y eso repercutía en todos los distritos y en Tandil también.

-¿Qué valores o banderas del partido son los que más te representan?
Lo que más me representa del radicalismo son las banderas de defender a ultranza la libertad, la libertad de pensamiento, de defender la república, la Constitución, respetar la independencia de poderes, discutir libre y francamente los problemas. Y por sobre todas las cosas, tener una vida republicana y honesta, el principio de honestidad política que tuvo el radicalismo siempre ya sea con Leandro Alem, con Hipólito Yrigoyen, Alvear, Alfonsín, Juan Carlos Pugliese. Los radicales que se desempeñaron en funciones públicas, en su gran mayoría, fue gente honesta que no tuvo que visitar dependencias judiciales después de haber gobernado.

-¿Qué diferencias encontrás entre la forma de hacer política de aquel momento y la actualidad?
Los tiempos de la política cambiaron, en el partido me encontré con gente que tenía muchos ideales, personas que dejaban de lado su trabajo y situaciones personales para dedicarse a la política. Quien fue un ejemplo y a quien me gustaría destacar es a Login Osvaldo Pra, a quien considero un maestro de la política. Tenía una fuerte convicción de la política como servicio para la gente. Hoy muchos llegan a la política en busca de un puesto rentado y se hace de tal o cual partido para llegar a ocupar un cargo. En aquel momento vi gente que tenía puesta la camiseta del partido y que la defendía a muerte.
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INTENDENTE MIGUEL LUNGHI
JUVENTUD RADICAL COMITE NACIONAL
JUVENTUD RADICAL PROVINCIA DE BUENOS AIRES
MESA NACIONAL FRANJA MORADA
MUNICIPIO DE TANDIL
UCR COMITE NACIONAL